CREANDO FUTURO DESDE LA ACADEMIA
No me dan empleo porque no tengo experiencia laboral, pero ¿cómo puedo obtener experiencia si no me dan empleo? Esta es la pregunta con la que a diario despiertan muchos jóvenes profesionales y universitarios, que constantemente luchan contra algunas de las exigencias de los empleadores.
Colombia es un país en el cual las oportunidades laborales cada día se hacen más escasas, y donde para poder competir por un puesto, además de tener ciertas capacidades y conocimientos académicos, es necesario y en muchas ocasiones obligatorio, poseer también algún tipo de experiencia laboral, es ésta la mayor dificultad a la que se enfrentan muchos jóvenes cuando se gradúan de sus carreras universitarias y creen que con el título que lograron después de cinco o más años de estudios, ya tienen garantizado un buen contrato en una empresa y de igual forma un salario justo y merecido gracias a todos los conocimientos adquiridos en su vida académica.
Natalia Martínez Botero, estudiante de tercer semestre de derecho de la Universidad de Antioquia, es una joven que como Juan pablo Saldarriaga, Andrea Arbeláez Zapata y Andrés Felipe Hernández Castaño, piensa que en este país si no hay experiencia es prácticamente imposible acceder a un puesto de trabajo. “Muchas veces nosotros los jóvenes nos cansamos de tocar y tocar puertas con toda la intensión de mostrar nuestras capacidades y de que nadie te dé la oportunidad de hacerlo” .
Pero para muchos jóvenes lo que puede ser desconocido para muchos jóvenes es que a la mayoría de las empresas hoy en día no les interesan profesionales inexpertos, si no que quieren contratar a personas que además de aptitudes y excelentes perfiles para un cargo, tengan unos valores que solo se pueden adquirir a través de la experiencia de un empleo formal.
Juan David Arias Rodríguez, psicólogo de selección de la empresa Secap Talento Humano LTDA, explica el porqué es importante para una empresa contratar a una persona con experiencia y argumenta que un joven que la posea puede saber más fácil la responsabilidad que un trabajo implica, “una persona que ya haya trabajado, es alguien que indudablemente ha adquirido valores indispensables para la exitosa ejecución de determinadas labores, cuyos valores son la puntualidad, proyección, compromiso, respeto, honestidad, lealtad, aceptación de ideas y el acatamiento de normas” y agrega, “para mí es muy importante contar con todo esto a la hora de elegir a una persona, pues creo que así le estoy garantizando a mi empresa conocimiento, seguridad y algo de dinamismo”
Por otro lado, Luis Fernando Castaño Cruz, gerente de Insumos y Transformaciones S.A., define la experiencia como el aprendizaje y el recorrido laboral que la persona adquiere a través de los años en su carrera profesional u ocupacional y manifiesta que para él es importante, pero señala que si el cargo no es un oficio que requiera conocimientos específicos o técnicos, se le pueden brindar oportunidades a la persona.
Es así entonces como la Universidad se convierte sin duda en uno de los lugares encargados de la formación laboral de los jóvenes, un espacio donde los estudiantes reciben preparación y entrenamiento en algún área para más adelante salir de allí a ejercer su profesión y generar ingresos económicos, además de crecer profesionalmente.
Desde éste punto Samara del Pilar Agudelo Castaño, estudiante de derecho de la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín y quien actualmente realiza su práctica, define esta como la actividad que un estudiante desarrolla en sus últimos semestres, en la cual pone a prueba todos los conocimientos adquiridos y donde puede vivenciar en un ambiente verídico sus posibles y futuros empleos, y es insistente en que si bien no se puede negar que la práctica hace parte de la hoja de vida de una persona, se hace importante que las universidades traten de enfatizar más en la experiencia laboral además de la práctica.
En el caso especifico de la Universidad de Antioquia, más puntualmente desde la coordinación de prácticas de Ingenierías, Sonia Patricia Morales Vélez expone las cuatro modalidades de prácticas que se pueden contemplar, la primera y la más elegida por los estudiantes es la práctica empresarial, en la cual el estudiante tiene la oportunidad de demostrar las habilidades y conocimientos obtenidos durante su carrera en una duración de dieciocho semanas, donde dependiendo del buen desempeño que se obtenga, en algunos casos se logra vincular al joven dentro de la empresa.
La segunda modalidad de práctica es denominada proyecto de investigación, es una práctica que se realiza a través de la orientación ya sea de un grupo aprobado por la Universidad u otro grupo por una institución altamente capacitada. En la tercera modalidad se encuentra la práctica social que se registra como la opción menos apetecida por los estudiantes y consiste en la creación de una organización sin ánimo de lucro con un proyecto de ingeniería que logre impactar a una comunidad. Y la cuarta y última modalidad es denominada como empresarismo y a través de ella se les brinda a los estudiantes la oportunidad de realizar su práctica mediante la creación de su propia empresa.
Además de esto, la Universidad de Antioquia cuenta desde hace aproximadamente un año con unos talleres de inducción a la práctica académica y la vida laboral donde mediante charlas, analizan desde los aspectos psicológicos a los estudiantes y se les dan tips para que ellos puedan vencer posibles barreras en el momento de presentar una entrevista de trabajo, como lo son, la timidez y el miedo a hablar en público.
Ésta Universidad, también apoya a los estudiantes en su formación laboral brindándoles garantías con el horario de sus estudios.
Por otro lado, la Fundación Universitaria Luis Amigó dentro de la Facultad de Administración de Empresas maneja también cuatro modalidades de prácticas profesionales muy similares a las de la Universidad de Antioquia, dentro de las cuales están, creación de empresa, investigación dirigida, practica de aprendizaje social y contrato empresarial.
Conjuntamente ésta Facultad coordina la Unidad de Emprendimiento Empresarial que consiste en formar una empresa a partir de una idea que aporte algún estudiante de cualquier programa, al cual se le asigna un grupo de trabajo dependiendo de las necesidades de la empresa, pero la idea original sigue siendo del estudiante que inicialmente la planteo y por lo tanto la empresa también le corresponde a él; ejemplificando esta opción se puede suponer que un estudiante de publicidad tiene la idea de crear una empresa de diseño y para esto necesita un abogado, un ingeniero de sistemas y un contador, entonces la coordinación de unidad de emprendimiento empresarial le asigna tres estudiantes de estas áreas que van a impulsar la empresa al mismo tiempo que realizan su práctica profesional.
Yomaira Orozco Correa, coordinadora de prácticas de la Faculta de Administración de Empresas y de la unidad de Emprendimiento Empresarial considera que ésta estrategia ha tenido sin duda significativos resultados y afirma: “es un modelo exitoso de práctica integral empresarial interdisciplinario, donde el estudiante forma su proyecto de vida a través de su propia empresa”.
Una muestra absoluta de todo el éxito que se ha logrado con ésta estrategia es la creación de la empresa Elíptica Diseño, creada por Carlos Alberto Hoyos, estudiante de la Funlam (
www.elipticadiseno.com).
Aparte de esto la Funlam hace un acompañamiento mediante talleres y diplomados de acercamiento a la vida laboral a partir de séptimo semestre, donde les enseñan desde lo más elemental como lo es hacer una hoja de vida y saber cómo ir presentados a una entrevista de trabajo, todo esto con la intensión de sensibilizar y concientizar a los jóvenes para que se interesen por el inicio y crecimiento de sus vidas laborales.
Aunque todo esto puede ser positivo, hay quienes afirman que es necesario que se interesen también por los estudiantes de los primeros niveles, María Camila Salcedo Casas estudiante de tercer semestre de la Funlam dice: “desde los primeros semestres lo pueden ir capacitando a uno para adquirir experiencia laboral, pero casi siempre las universidades lo hacen con los alumnos de los últimos semestres”.
Como sugerencia para que las universidades ayuden a sus alumnos a mejorar su crecimiento laboral antes de graduarlos, Yomaira Orozco y Sonia Patricia Morales Vélez, proponen hacer convocatorias, cátedras de formación laboral, crear una bolsa de empleo para los estudiantes dentro de las universidades y realizar charlas periódicas en las que puedan participar todo tipo de estudiantes y de todos los semestres.
Finalmente las profesionales hacen un llamado a todos los estudiantes para que si no conocen las posibilidades que les brinda su Universidad, indaguen sobre ellas y las aprovechen, comenzando así a facilitar su vida profesional.
Escrito por: Liseth Sofía Povea Castaño
liseth.poveaca@amigo.edu.co